Introducción

Discusión

En una mujer hipertensa joven, es importante el antecedente de consumo de contraceptivos orales por periodos prolongados, sobre todo si contienen estrógenos como única droga o estos figuran en altas dosis aunque asociados. Además, es importante investigar las características del ritmo menstrual y edad de la menarquia, los antecedentes familiares de hipertensión arterial y la existencia de obesidad en la exploración física.

La toma de anticonceptivos debe ser controlada por el médico de familia y o ginecólogo, con controles periódicos analíticos y de presión arterial, suspendiendose los anticonceptivos ante la aparición de una hipertensión arterial. El tabaco constituye una contraindicación para el uso de ACHO. Y de forma absoluta si coexiste patologia cardiovascular. Las mujeres con antecedentes de estado hipertensivo en el embarazo, no constituyen una contraindicación para la toma de ACHO, pero pertenecen a un posible grupo de riesgo que hace necesario el seguimiento y la información a la usuaria.

Se debe tomar la presión arterial previa a la prescripción de ACHO y revisión de la misma a los 3 y 6 meses, continuando con examenes anuales que incluyan la toma de presión arterial.

En relación con la repercusión cardiaca, los datos obtenidos con ECG y ecocardiografia, confirman la presencia de una cardiopatia hipertensiva grado I, que sugieren cierta evolución en el tiempo de su hipertensión arterial, a pesar de no haber sido detectada.

El estudio electrocardiográfico, aunque con una sensibilidad del 50 % y una especificidad del 85%, para detectar hipertrofia ventricular, se hace imprescindible en la valoración del paciente hipertenso, así como también en la evolución y seguimiento de estos pacientes. Es de utilidad fundamental, para la valoración de algunas de las complicaciones cardiacas secundarias a la presencia de cardiopatía hipertensiva, como las alteraciones secundarias a isquemia miocardica y aparición de fibrilación auricular.

Mediante la ecocardiografia, en sus modalidades M, Bidimensional y doppler, se confirma la presencia de hipertrofia ventricular izquierda, definida como aumento en la masa ventricular; y las alteraciones funcionales tanto sistólicas como diastólicas.

En la mujer periclimaterica, cuando tienden a modificarse determinados factores de riesgo cardiovascular que pueden incidir en expresar o agravar una hipertensión arterial, el mantenimiento de la anticoncepción oral puede suponer un riesgo añadido que no debe subestimarse. Convendría valorar otras alternativas anticonceptivas en las mujeres de estos grupos de edad.


TratamientoBibliografía

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