Antihipertensivos de acción central:

Fármacos que actúan principalmente en centros vasomotores dentro del cerebro, disminuyendo así el tono simpático del sistema nervioso central, como resultado, el gasto cardíaco disminuye ligeramente, pero el principal efecto es una disminución en la resistencia vascular periférica.

Ejemplos de esta clase de fármacos son la clonidina o el alfametildopa. Su uso ha ido disminuyendo con el tiempo debido a la frecuencia e intensidad de los efectos secundarios, aunque en la actualidad el descubrimiento de receptores imidazolínicos ha permitido el desarrollo de moléculas que actúan selectivamente a ese nivel, reduciendo los efectos secundarios.