Cuestiones de interés |
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| ACCIDENTE CEREBROVASCULAR E HIPERTENSIÓN | ||||
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3 Junio 2005 |
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También conocido como accidente cerebrovascular agudo, es la interrupción brusca del flujo sanguíneo en un territorio del cerebro por la oclusión de una arteria bien por un trombo o por una placa de ateroma; o por la ruptura de la arteria con hemorragia. |
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Es la segunda causa de muerte y de discapacidad a largo plazo en los países desarrollados. En España, es la primera causa de muerte en la mujer y la segunda en los hombres. Primer causa de invalidez permanente en el adulto y la segunda causa de demencia. Los pacientes con antecedentes de ictus tiene un riesgo muy elevado de sufrir nuevos episodios vasculares, no sólo cerebrales sino también de cardiopatía isquémica, y este riesgo está directamente relacionado con los niveles de presión arterial. |
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En España se estima entre 120 y 320 casos nuevos por 100.000 habitantes /año, dependiendo de los diferentes estudios, y una prevalencia de 600-800 casos por 100.000 habitantes. |
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En los hipertensos la situación es especialmente preocupante, incrementando el riesgo de ictus en 4-5 veces por encima de los normotensos. La hipertensión condiciona una serie de cambios vasculares que favorecen la aparición de ictus, tanto de tipo hemorrágico como isquémico. |
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La presión arterial sistólica es un factor de riesgo más importante que la diastólica tanto para la cardiopatía isquémica como para el ictus en sujetos de edad avanzada. Multiplica por dos la mortalidad total en ambos sexos. |
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La edad es el principal factor de riesgo, cada 10 años a partir de los 55 el riesgo de ictus se duplica, de manera que 3 de cada 4 afectados son mayores de 65 años. La hipertensión es la segunda causa en importancia. Dos tercios de los pacientes que han sufrido un ictus son hipertensos. El riesgo se eleva incluso en los hipertensos leves. La cardiopatía es la tercera causa en importancia. Dentro de las arritmias la fibrilación auricular es la que con mayor frecuencia está implicada en el desarrollo de ictus. La hipertrofia del ventrículo izquierdo es un factor de riesgo añadido y potente predictor de episodios cerebrovasculares, con independencia de los niveles de PA, especialmente en la hipertensión arterial sistólica aislada. El tabaco genera un riesgo de 2-4 veces superior que los no fumadores. Se incrementa en proporción a la cantidad de tabaco consumida y tiene más peso en mujeres que en hombres y en menores de 55 años que en mayores. El riesgo disminuye a los dos años de dejar de fumar y se iguala con el de los no fumadores a los 5 años. La diabetes, sobre todo en ancianos, aumenta el riesgo relativo de ictus hasta 2 veces en hombres y 3 en mujeres. Además tienen mayor riesgo de recurrencias y maores complicaciones que los no diabéticos. Niveles elevados de colesterol LDL se asocia con mayor número de eventos. El abuso crónico de alcohol y la intoxicación aguda aumentan el riesgo de enfermedad cerebrovascular. El consumo de más de 60g/día puede aumentar el riesgo de ictus en un 64% y el consumo de menos de 24 g puede disminuirlo en un 28%. Cocaína y anfetaminas, con frecuencia implicadas en ictus sufridos por adultos jóvenes. |
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La reducción de la presión arterial sistólica en 12 mmHg reduce el riesgo relativo de ictus en un 34% y la reducción de la presión arterial diastólica en 5 mmHg mejora el riesgo en un 42% Recuerde: el ictus es la complicación cardiovascular más frecuente en el paciente hipertenso, especialmente en el paciente anciano con HTA sistólica. |
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No, a veces, una reducción brusca de la presión arterial puede acompañarse de un aumento de la mortalidad cardiovascular. Parece que depende más de la velocidad de descenso que de los valores finales alcanzados. El cerebro es muy sensible a los cambios de presión arterial bruscos y pueden quedar territorios sin flujo sanguíneo precipitando el ictus que se quería evitar. Por eso se recomienda alcanzar de forma lenta los objetivos de control de la presión arterial, sin olvidarse de corregir el resto de factores implicados. |
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Se ha demostrado que el tratamiento antihipertensivo reduce significativamente la morbimortalidad por ictus incluso en hipertensión arterial leve, en la hipertensión sistólica aislada sistólica y en ancianos. El objetivo específico en los pacientes con lesión orgánica establecida es conseguir una PA inferior a 130/85 mmHg y es importante tanto para la PAS como la PAD. En el planteamiento del tratamiento es tan importante la modificación del estilo de vida como la elección individualizada de un tratamiento farmacológico y la actuación sobre los demás factores de riesgo. |
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Se debe sospechar que se ha producido un accidente cerebrovascular agudo o ictus si aparece alguno de estos síntomas:
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