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Se
denomina así a un aumento de la producción de esteroides
(cortisol) en el organismo por la existencia de un tumor en la hipófisis
o en las glándulas suprarrenales, aunque también puede
estar producido por la toma crónica de corticoides (forma mucho
más frecuente que las anteriores).
El mayor nivel de esteroides puede producir: hipertensión,
diabetes o intolerancia a la glucosa, obesidad que se distribuye de
una forma concreta en el tronco y cuello, estrías en la piel de
color vinoso, cara de luna llena, debilidad muscular, cansancio y
osteoporosis entre otras. |
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La hipertensión afecta a más del 80% de los pacientes
con síndrome de Cushing y suele ser difícil de tratar y
grave. Se piensa que ésta gravedad puede guardar relación
con la pérdida del descenso nocturno de la presión
arterial.
Entre los mecanismos causantes de la hipertensión en estos
pacientes está la retención de sodio que producen los
corticoides.
La presión arterial se suele normalizar pocos meses después
de la corrección quirúrgica del tumor productor (cuando éstos
eran la causa) pero a menudo persisten factores de riesgo ateroscleróticos
por obesidad abdominal y resistencia a la insulina.
El tratamiento médico de este tipo de hipertensión es
el mismo que el de la hipertensión esencial, aunque se
beneficia algo más del uso de diuréticos con efecto
antialdosterona. |