Cuestiones de interés

PROBLEMAS CON LAS COMBINACIONES DE MEDICAMENTOS

Febrero 2007

 

Cuando se establece un tratamiento para la hipertensión se tiene en cuenta dos aspectos:

  1. La interacción de los antihipertensivos con otros fármacos y
  2. La toma de fármacos o sustancias que produzcan elevación de la presión arterial.

Muchos de los fármacos antihipertensivos pueden interaccionar con otros fármacos, bien que se utilicen para el tratamiento de la presión arterial o para otras patologías.

Entre los fármacos que más interactúan con los antihipertensivos están los antiinflamatorios.

¿Cuándo se producen interacción medicamentosa? Arriba

Las interacciones medicamentosas ocurren cuando al administrar simultáneamente dos medicamentos se potencian o contraponen los efectos terapéuticos o los efectos secundarios de uno o de los dos medicamentos. Algunas interacciones pueden tener consecuencias clínicas graves y otras se buscan para mejorar el efecto terapéutico.

¿Cuáles son los mecanismos de interacción? Arriba

Los medicamentos pueden interaccionar de diferentes maneras, algunas de las más frecuentes son:

  • Uno contrarresta los efectos del otro, ej: un betabloqueante y un betaestimulante (atenolol un antihipertensivo/antianginoso y salbuterol un broncodilatador). Se potencian, ej: un inhibidor del enzima de conversión y un diurético a bajas dosis (enalapril + hidroclortiazida).
  • Suman sus efectos: un anticoagulante, acenocumarol, más un antiagregante, aspirina.

Desde el punto de vista farmacocinético se puede interferir alterando:

  1. La absorción
  2. El metabolismo
  3. La eliminación del otro fármaco.
Problemas con los diuréticos Arriba

Los diuréticos aumentan la eliminación renal de sodio y de agua. Por lo tanto interferirán en la eliminación de sustancias que sigan la vía renal para su eliminación.

  • Pueden producir toxicidad digitálica al inducir disminución de los niveles de potasio
  • Su acción se ve interferida por la utilización de antiinflamatorios no esteroideos.
  • El alcohol y los depresores del sistema nervioso central pueden ver potenciados sus efectos sobre todo en cuanto a hipotensión ortostática se refiere debido a la depleción de volumen que producen.

Al mismo tiempo, son fármacos reconocidos como potenciadotes del efecto antihipertensivo de la mayoría de las familias.

Los betabloqueantes Arriba

Todos los betabloqueantes interfieren con la digoxina y se ven afectados por las situaciones de depleción de volumen de forma que pueden producir hipotensión ortostática.

Fármacos como los antagonistas del calcio o la lidocaina ven igualmente sus acciones potenciadas por esta familia de fármacos.

Inhibidotes del enzima de conversión y Antagonistas del receptor de la angiotensina II Arriba

Son los fármacos más afectados por la interacción con los antiinflamatorios no esteroideos al actuar en vías opuestas.

Existe igualmente un incremento de los valores de potasio en sangre potenciado por estos fármacos que si se une a la acción de otros puede desembocar en situaciones de hiperpotasemia graves.

Alfa bloqueantes Arriba

Su principal interacción tiene que ver con la utilización de los inhibidores de la fosfodiesterasa 5, utilizados en la disfunción eréctil, potenciando el efecto de hipotensión ortostática que producen todos estos fármacos.

Antagonistas del calcio Arriba

Su combinación con alcohol o con otros depresores del sistema nervioso central puede potenciar los efectos de ambos y producir mareo, hipotensión y dificultad para la concentración.

Antibióticos macrólidos como la eritromicina o algunos antiácidos como la cimetidina potencian el metabolismo de estas sustancias.

El problema de los antiinflamatorios Arriba

Los antiinflamatoris no esteroideos son los fármacos que más problemas presentan a la hora de su prescripción a personas hipertensas. Son fármacos de amplio uso por tratarse de agentes que controlan el dolor y la inflamación.

El mecanismo por el cual producen incrementos en las cifras de presión arterial no está muy claro pero puede tratarse de una combinación de múltiples efectos. Hay moléculas de antiinflamatorios que contienen iones de sodio (ibuprofeno o naproxeno), sin embargo, las que no lo contienen también producen incrementos de presión. Un segundo mecanismo es la interacción en la vía de las prostaglandinas, alterando así el flujo sanguíneo renal. Esta acción sobre las prostaglandinas antagonizaría, además, el efecto antihipertensivos de algún grupo de fármacos como son los inhibidores del enzima de conversión o los antagonistas de los receptores de la angiotensina II produciendo por ese mecanismo el efecto hipertensivo.

Los antiinflamatorios con efecto selectivo sobre un enzima la COX-2 parecían ofrecer ventajas en cuanto a menos efectos secundarios que los antiinflamatorios tradicionales, sin embargo la retirada del mercado de uno de ellos VIOXX por sus efectos deletéreos sobre el sistema cardiovascular puso en entredicho la seguridad de esta familia de fármacos.

Del análisis de los estudios y ensayos actuales se desprende que aunque el colecoxib produce incrementos de presión arterial superiores a los que produce el placebo, sin embargo, éstos, son menores que los que producen otros antiinflamatorios.

En última instancia se plantea que, dado que el ejercicio es una herramienta fundamental en el tratamiento de los pacientes hipertensos, puede ser necesaria la administración cautelosa de antiinflamatorios, por periodos cortos y controlados a fin de aliviar el dolor y permitir el mantenimiento de la actividad física.

FÁRMACOS Y SUSTANCIAS QUE PUEDEN ALTERAR EL CONTROL DE LA PRESIÓN ARTERIAL Arriba
  • Antiinflamatorios no esteroideos
  • Anticonceptivos orales
  • Anorexígenos
  • Inhibidotes de la monoaminooxidasa
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Ciclosporina
  • Eritropoyetina
  • Anfetaminas
  • Cocaína y drogas de diseño
  • Descongestivos nasales
  • Regaliz
  • Zumo de pomelo.


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