Cuestiones de interés |
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| PRUEBAS DIAGNÓSTICAS EN LA HIPERTENSIÓN | ||||
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Enero 2008 |
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PRUEBAS DIAGNÓSTICAS EN LA HIPERTENSIÓN (II)
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El diagnóstico de hipertensión se realiza midiendo las cifras de presión arterial con diferentes técnicas, unas manuales y otra automáticas que van a permitir definir en qué rango se sitúa cada uno. Pero además, es preciso evaluar otros factores de riesgo cardiovascular y conocer hasta qué punto las cifras altas de presión arterial están teniendo efecto sobre los llamados órganos diana de la hipertensión: corazón, cerebro y riñón…, de ahí que siempre se realicen algunas pruebas diagnósticas complementarias. Por otro lado, si se piensa que el origen de la hipertensión se encuentra en un problema concreto que puede ser tratado, hipertensión secundaria, se realizarán las pruebas necesarias que ayuden a diagnosticarlo. |
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En el paciente hipertenso son necesarias pocas determinaciones analíticas: 1.- Hemograma que es el análisis de los componentes celulares de la sangre: glóbulos rojos o hematíes, glóbulos blancos o leucocitos y plaquetas. Analiza cuantos son en número y cómo son, su aspecto y distribución. En la hipertensión arterial no se modifican los componentes de la sangre excepto en una forma muy grave, y poco frecuente, denominada hipertensión maligna, en la que hay destrucción de los hematíes y en el análisis se objetiva anemia hemolítica (disminución del número de glóbulos rojos porque se rompen) y en el examen se ven los fragmentos. Si la hipertensión asocia insuficiencia renal, el riñón
deja de realizar sus funciones y también se ve anemia en el análisis,
ya que una de las tareas que cumple el riñón es fabricar una
hormona, la eritropoyetina, que sirve para estimular la producción de glóbulos
rojos.
2.- La función del riñón que se evalúa midiendo urea, creatinina, acido úrico, niveles de iones: sodio (Na+) potasio (K+) en sangre y la eliminación de creatinina en orina o aclaramiento, así como la perdida o no de proteínas por la orina microalbuminuria (proteínas pequeñas) o proteinuria (proteínas grandes o en mayor cantidad). 3.- Otros factores de riesgo cardiovascular para lo cual se debe determinar glucemia en ayunas y lípidos: colesterol total, tipos de colesterol y trigliceridos. |
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La urea es un producto de deshecho del metabolismo de las proteínas
en el hígado y se elimina por el riñón. Cuando éste
no funciona adecuadamente las cifras de urea en la sangre se elevan. |
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La creatinina es el resultado del metabolismo de la creatina que forma parte de la masa muscular. Sirve para medir la función del riñón, porque su eliminación y determinación se ve afectada por menos problemas que las de otras sustancias. Sus cifras en sangre se sitúan entre 0,5 a 1,4 mg/dl, aunque, una vez más dependerán del laboratorio que realiza la determinación. Como es dependiente de la masa muscular de las personas, las mujeres suelen presentar cifras menores que los hombres. Cuando está elevada avisa de que puede haber un fallo en la función del riñón. El análisis en sangre se acompaña de la determinación en orina y preferiblemente con la recogida y análisis de la orina de 24 horas para evaluar el aclaramiento (la cantidad eliminada por volumen del orina, se mide en mililitros/minuto). El aclaramiento de creatinina es una medida más exacta de la función renal. |
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El ácido úrico es producto del metabolismo de un grupo
concreto de proteínas. Puede elevarse en sangre porque se están
consumiendo cantidades grandes de estas proteínas, porque no se elimina
adecuadamente o porque se produce en mayor medida debido a un trastorno en las vías
metabólicas. En los pacientes en los que existe una menor función del riñón
se eleva el ácido úrico por falta de eliminación. Es un
marcador precoz de fallo renal, y ligeras elevaciones se pueden objetivar antes
de que se eleve la creatinina en sangre. También se le ha considerado un
marcador independiente de las personas con riesgo cardiovascular. |
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El sodio (Na+) es uno de los principales componentes de los líquidos corporales. Se distribuye tanto dentro como fuera de las células y forma parte del "medio interno". De su adecuada distribución en el organismo dependen casi todas las funciones y a su vez, su alteración nos advierte de la existencia de enfermedades. La regulación de los líquidos corporales es uno de los aspectos claves relacionados con los niveles de presión arterial y prueba de ello es que múltiples sistemas interactúan para mantener un adecuado equilibrio en los mismos. Los niveles de sodio en plasma son bastantes estrechos, se mueven entre 135
y 145 miliequivalentes/l. No es frecuente que se alteren en condiciones
normales. Los hipertensos tienen los mismos niveles en plasma que los
normotensos, aunque estén tomando mucha sal en la dieta. Para garantizar
el mantenimiento del medio interno, lo que se producirá es una eliminación
importante en orina de la carga salina ingerida. Algunos de los fármacos que utilizamos para el tratamiento de la presión arterial afectan a la regulación de los líquidos corporales y pueden modificar los valores plasmáticos de sodio. Por eso este ión se valora de forma regular en los hipertensos. |
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El ión potasio (K+) es también un componente fundamental del
medio interno. Su distribución a un lado y otro de las membranas
celulares determina las cargas eléctricas que van a regular el paso de
sustancias de uno a otro lado, permitiendo la nutrición celular y van a
ser responsables de la actividad de las neuronas o de las células cardíacas. Los fármacos que actúan sobre estos sistemas pueden afectar a los niveles de potasio y por eso se determina este ión con relativa frecuencia. |
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En algunos casos se sospecha que el origen de la hipertensión es secundario a un problema hormonal y es entonces cuando se piden análisis especiales: Puede ser necesario evaluar cómo funciona el tiroides que participa en la regulación del metabolismo en general. Cuando se altera su función, tanto por defecto como por exceso, pueden aparecer cifras altas de presión arterial que se corregirán al devolver a la situación normal el funcionamiento tiroideo. El análisis es sencillo y mide en plasma niveles de hormonas tiroideas. Otro grupo hormonal que puede alterar los niveles de presión arterial es el de la hormona paratiroidea, que participa en el metabolismo del calcio y del fósforo y que se relaciona directamente con la vitamina D, uno de cuyos metabolitos se fabrica en el riñón. Tanto porque exista un fallo primario de la glándula paratiroides, como uno secundario a fallo en la función renal, los niveles de paratohormona (PTH) estarán elevados y la presión arterial también. Los niveles de renina, angiotensina y aldosterona son determinaciones hormonales que se realizan en el hipertenso tanto en el esencial como cuando se piensa que existe un problema secundario de hiperaldosteronismo, como ya se ha comentado en otros apartados. |
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Habitualmente cuando se efectúa el diagnóstico de hipertensión se lleva a cabo un primer análisis algo más extenso que el que luego es necesario para los controles de seguimiento. Si las determinaciones iniciales son normales después con evaluar creatinina, potasio, sodio, ácido úrico, glucemia, colesterol y trigliceridos es suficiente con la periodicidad que determine el médico responsable del seguimiento. |
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