Falsa crisis hipertensiva: se denomina así todas aquellas situaciones en las que se detecta presión arterial elevada, en ausencia de síntomas, que se produce bien como resultado de una toma incorrecta de la presión arterial, bien como manifestación de un fenómeno de alerta por parte del paciente, bien como respuesta a estímulos externos: dolor, temperatura, ingesta o ejercicio reciente entre otros.