Los medicamentos efervescentes pueden dificultar el control de la hipertensión arterial

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MEDICACIÓN EFERVESCENTE

Dra. Mencia Benítez Camps 18/5/2018

RESUMEN

Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, multicéntrico, cruzado, que evaluó el efecto del paracetamol efervescente en pacientes hipertensos con enfermedades osteoarticulares que precisaban de tratamiento analgésico crónico. Los dos grupos de participantes del estudio recibieron durante 3 semanas 1 gramo de paracetamol, efervescente o en comprimidos, cada 8 h; tras las cuales, y después de un periodo de lavado, cambiaron a la otra rama de tratamiento. La variable principal de estudio fue la presión arterial sistólica media del periodo de 24 horas.

En el estudio participaron centros de atención primaria de Cataluña y el País Vasco. Fue realizado en condiciones de práctica clínica habitual.

Se observó que con el paracetamol efervescente, la presión arterial sistólica media de 24 horas, al final del tratamiento aumentó casi 4 mmHg; mientras que con el paracetamol no efervescente, no hubo cambios.  Esta elevación de la presión arterial se observó también en los periodos de vigilia y sueño; y en la presión arterial diastólica, aunque no llegaron a la significación estadística. Otro dato relevante fue que el porcentaje de pacientes con cifras de presión arterial inferiores a 140/90 mmHg se redujo después del tratamiento con el efervescente.

Los cambios en el grado de dolor medido con escala visual analógica fueron similares en ambos grupos de tratamiento; al principio y final de cada periodo del estudio.

COMENTARIOS:

El tratamiento del dolor en los hipertensos constituye un reto en el día a día de nuestro trabajo. De forma habitual, se considera el paracetamol el fármaco de elección en estos pacientes. Sin embargo, los distintos estudios en los que se ha evaluado su efecto sobre la presión arterial son discrepantes; a pesar que en algunos de ellos no se observan cambios, en otros, incluido un ensayo clínico, se objetiva una elevación de las cifras de presión arterial. Aunque en este caso, los pacientes participantes presentaban antecedentes de cardiopatía.

La forma farmacéutica en la que se administran estos fármacos también es importante, dado que en las formas efervescentes, esta se consigue mediante sales que habitualmente contienen sodio. Es conocido el efecto del cloruro sódico sobre la presión arterial; pero no tanto el de otras sales sódicas, como el carbonato o el citrato que son las que suelen contener los efervescentes. Pequeños ensayos clínicos previos habían demostrado que las sales sódicas distintas al cloruro presentaban un efecto muy discreto o neutro sobre las cifras de presión arterial.

El objetivo del ensayo clínico de Benítez no fue evaluar el efecto del paracetamol en sí mismo, sino el efecto de la sal sódica de la formas efervescentes de dicho analgésico, ya que son ampliamente utilizadas.

Y los resultados no dejan lugar a dudas, ya que las elevaciones de presión arterial con las formas efervescentes fueron destacables.

A pesar de que no fuera su objetivo primario, también ofrece información sobre el efecto del paracetamol en sí mismo, puesto que las ramas no efervescentes, no presentaron diferencias, entre el inicio y final del periodo. Más bien se observó un discreto descenso, no significativo.

Dos pueden ser las limitaciones más importantes del estudio; la primera es que fuera un ensayo abierto, pero hay que considerar que el cegamiento no era posible, puesto que la sal efervescente fue el objetivo del estudio. Con el cruzamiento de los grupos, se solventó en parte esta limitación.

Por otra parte, no se pudieron tener en cuenta las posibles modificaciones de los estilos de vida. Si bien a los pacientes se les instaba no hacer cambios durante el ensayo, no se pudo controlar del todo. Pero de igual modo, se controló con los grupos cruzados.

El hecho de que el estudio esté realizado en condiciones de práctica clínica habitual constituye una de las fortalezas, ya que los resultados pueden ser extrapolados a los pacientes habituales en las consultas de cualquier médico.

En resumen, este ensayo clínico pone en relieve el hecho de que los medicamentos efervescentes pueden constituir un claro factor de dificultad de control de la hipertensión arterial. Por lo que hay que optar por la forma no efervescente para la administración de fármacos.

Por otro lado, abre más preguntas sobre la necesidad de considerar estudios que evalúen la seguridad de los distintos analgésicos en los pacientes hipertensos; puesto que va ser necesario con mucha frecuencia, el tratamiento concomitante de la hipertensión arterial y el dolor.

Acerca del autor

Mencia Benítez Camps es médico de Familia del CAP Gòtic. Barcelona. Miembro del GdT HTA CAMFIC y semFYC.

Mencia Benítez Camps
Cita original:

Benitez-Camps MMorros Padrós RPera-Pujadas HDalfó Baqué ABayó Llibre JRebagliato Nadal O et al. Effect of effervescent paracetamol on blood pressure: a crossover randomized clinical trial. J Hypertens 2018; Mar 22. doi: 10.1097/HJH.0000000000001733. [Epub ahead of print]

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Último modificado: 22 mayo, 2018